Acné en espalda y pecho, causas y soluciones

Cuando se acerca el buen tiempo, nos vamos poco a poco liberando de cada vez más capas de ropa, hasta llegar a ese momento de primer día de playa en el que todas esas pequeñas inseguridades de nuestro cuerpo pueden tomar más importancia de la que realmente tienen.

Entre ellas está el acné en la espalda y pecho, siendo una de las que más “no me pienso quitar la camiseta en la playa” pueden provocar.

Sin entrar en el debate psicológico (disfruta sin importarte lo que nadie piense o deje de pensar) hay pequeños trucos y pautas sencillas, que te ayudarán a reducir la aparición del acné en estas zonas.

Nota: como siempre, te daremos consejos sencillos de cumplir, no agresivos, pero ten en cuenta que cada persona es diferente, y habrá casos en los que la gravedad (por ejemplo reacciones alérgicas) obliguen a consultar a un profesional de la sanidad para evaluarlo y buscar soluciones.

Exfoliar la piel

Exfoliar es clave, sea usando una esponja abrasiva o vegetal, cepillo de cuerpo o producto exfoliante, este proceso ayuda a eliminar las células muertas, eliminar suciedad y grasa acumulada en los poros y de esa forma evitar que se infecten y surja más acné.

Dependiendo de la cantidad de acné, el proceso de exfoliación deberá ser más o menos suave, evitando que esta acción abrasiva irrite los poros ya inflamados, simplemente recuerda que si al exfoliar notas dolor o molestia, estás siendo demasiado agresivo con tu piel.

Respecto a la periodicidad, con exfoliar las zonas afectadas una o dos veces por semana debería ser suficiente.

Jabón para pieles delicadas

Es importante usar un jabón o gel de ducha respetuoso con la piel, preferiblemente diseñado para pieles delicadas, libre de sulfitos, parabenos y con ingredientes naturales.

Aunque la industria de la cosmética está muy regulada, y todos los componentes usados son seguros para su uso, en aquellas pieles más sensibles o afectadas, el uso de jabones naturales libres de cualquier tipo de químico puede marcar la diferencia para recuperar la salud de la piel.

Calidad del agua de ducha

El agua con el que nos duchamos también cumple un papel importante en el cuidado de nuestra piel, sin lugar a dudas el cloro, cal y demás residuos no ayudan, y aún más cuando se tienen problemas en la misma.

Aunque en apariencia un problema difícil de solucionar, si existen filtros económicos y de fácil instalación que permiten filtrar el agua de nuestra ducha, estos filtros están lejos de ser perfectos pero no dejan de ser una solución interesante y a tener en cuenta para mejorar la calidad del agua con la que nos lavamos a diario.

El detergente está más en contacto con tu piel de lo que crees

A priori podrías pensar que usas el detergente para lavar la ropa, y que por lo tanto, no tendría que afectarte en nada, pero nada más lejos, se demostró que la ropa mantiene muchos de los químicos incluso semanas tras el lavado, lo que implica que al llevar esas prendas, estamos en contacto con sustancias que son de todo menos respetuosas con nuestra piel.

Es por ello que en los últimos años surgió un movimiento que evita el uso de detergentes que usen químicos y vuelven a los orígenes, usando sustancias hipoalergénicas más respetuosas y que ya usaban nuestros abuelos, como los jabones de origen vegetal.

Y aunque si te animas puedes crear tu propio detergente, también existen marcas haciendo este tipo de detergentes, eso sí, por desgracia suelen ser algo más caros que las que encontrarás en el supermercado.

Aprovechando el tema del lavado, haremos mención especial a las sabanas, están en contacto con tu piel todos los días, y esto hace que inevitablemente absorban las grasas de la misma y sean propensas a acumular suciedad, por ello en casos de problemas cutáneos como el acné, se debe reducir el periodo en el que realizamos el lavado, aunque en apariencia puedan continuar limpias.

El sudor

Y no por ser el último, menos importante, el sudor, probablemente la causa más frecuente de acné, al sudar, las gotas producidas se mezclan con las grasas de nuestros poros, toxinas y células muertas, esto hace que se obstruyan, irriten e infecten y en consecuencia se generen granos y acné.

Es por ello que se debe siempre mantener limpias las zonas afectadas por el acné, no dejando que el sudor se llegue a secar (esa ducha justo tras entrenar es imprescindible).

De igual forma, usa prendas que transpiren, evita materiales sintéticos o ropa excesivamente ajustada en las zonas afectadas, de esa forma permitirás que la piel sude menos, respire más y sea menos propensa al acné.

Anexo: Evitando las cicatrices

Y aunque no ligado con la propia prevención del acné, cuando se produce de forma continuada y en cantidad, tiende a dejar cicatrices y marcas, para reducir su aparición se debe mantener la zona bien hidratada, es en este paso en el que una crema hidratante de ingredientes 100% naturales como Egyptian Magic se convertirá en el aliado perfecto.

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