Sérum Facial, todo lo que necesitas saber

Aunque se trata de un producto que ya lleva bastante tiempo en el mercado, el Sérum o Suero resulta un total desconocido para el hombre por lo que trataremos de responder a las preguntas más frecuentes acerca de este, ya que los beneficios que aporta no son precisamente pocos como para dejarlo de lado.

 

¿Qué es el Sérum Facial?

La denominación de Sérum o Suero proviene de su formulación, un concentrado de principios activos y textura normalmente liquida, fluido o emulsión (e incluso gel en algunos productos), y es gracias a esto que ofrece una absorción muy rápida, sin dejar grasa la piel, así como una penetración capaz de llegar a los niveles más profundos de la dermis.

Existen fórmulas específicas que tienen un fin concreto sobre el resto, no obstante a nivel general los beneficios son mejorar la elasticidad de la piel, recuperar el brillo natural y eliminar manchas, combatir las arrugas y mantener los niveles óptimos de hidratación en la piel.

Es probablemente uno de los productos que ofrecen un cambio visible en la piel en el menor tiempo, ya que desde las primeras aplicaciones notarás una mayor luminosidad e hidratación en la misma.

Con el uso continuado se puede apreciar que los beneficios continúan, reducción de manchas, piel reafirmada y reducción en la profundidad de las arrugas.

 

¿A quién van destinado?

Todo tipo de pieles agradecerán el uso de un sérum para potenciar los efectos de la crema hidratante, normalmente los síntomas del envejecimiento se hacen más notables en el hombre a partir de los 30 por lo que sería una buena edad para comenzar a tenerlo en cuenta.

No obstante en pieles muy secas o personas que están continuamente expuestas a elementos agresivos como el sol, puede ser recomendable hacer uso de estos un poco antes.

 

¿Cómo y cuándo usar el Sérum Facial?

Es importante entender que un sérum nunca sustituye a una crema hidratante, son productos que se complementan entre si, pero desgraciadamente no supone un reemplazo, el sérum actúa en las capas más profundas de la piel, en cambio la crema hidratante lo hace en la capa más superficial, si prescindimos de la hidratante dejaremos sin protección y tratamiento la capa que más contacto directo tiene con los elementos externos.

Es por ello que al ser un producto complementario, deberá seguir la rutina de cuidado que tengas con la crema hidratante, por ejemplo, por la mañana y noche o solo por la noche, aplicando unas gotas (cada producto te indicará la cantidad necesaria de forma específica) de sérum en el rostro y cuello previamente limpio, no será necesario incidir masajeando la piel ya que como hemos comentado, se absorbe con mucha facilidad, a continuación aplicaremos “encima” nuestra crema hidratante como hacemos habitualmente.

 

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